{"id":2814,"date":"2022-01-11T09:37:44","date_gmt":"2022-01-11T08:37:44","guid":{"rendered":"https:\/\/magazine.zhermack.com\/?p=2814"},"modified":"2022-03-10T16:40:19","modified_gmt":"2022-03-10T15:40:19","slug":"el-bruxismo-causas-sintomas-y-tratamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/magazine.zhermack.com\/es\/estudio-es\/el-bruxismo-causas-sintomas-y-tratamiento\/","title":{"rendered":"El bruxismo: causas, s\u00edntomas y tratamiento"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El bruxismo es una parafunci\u00f3n que desde siempre ha despertado<\/strong> gran inter\u00e9s entre los dentistas, ya que muchos de sus efectos se producen a nivel intraoral, pero la mayor\u00eda de sus causas hay que buscarlas fuera de la boca.<\/p>\n\n\n\n<p>El bruxismo puede provocar la destrucci\u00f3n del tejido dental, <strong>la rotura de reconstrucciones o rehabilitaciones prot\u00e9sicas<\/strong>, la exacerbaci\u00f3n de trastornos temporomandibulares, inducci\u00f3n de cefaleas tensionale y trastornos del sue\u00f1o en la pareja de la persona afectada debido al ruido que genera el rechinar de los dientes. (1)<\/p>\n\n\n\n<p>El bruxismo se define <strong>como una actividad parafuncional diurna y nocturna<\/strong> en la que se aprietan o se rechinan los dientes. El bruxismo diurno consiste en apretar los dientes de manera consciente, mientras que el nocturno es un trastorno que causa movimientos estereotipado durante el sue\u00f1o, que se caracterizan por apretar o rechinar los dientes. (1, 2)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El diagn\u00f3stico de bruxismo no puede hacerse bas\u00e1ndose exclusivamente en el desgaste<\/strong> de la dentadura (carillas de desgaste), ya que la parafunci\u00f3n podr\u00eda haber tenido lugar mucho antes del hallazgo cl\u00ednico del signo. (1)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Etiolog\u00eca <\/strong>(3)<\/h2>\n\n\n\n<p>El bruxismo nocturno es una parafunci\u00f3n <strong>provocada por diversos factores <\/strong>y se han planteado diferentes teor\u00edas e hip\u00f3tesis sobre su etiolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Factores perif\u00e9ricos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>En principio, se plante\u00f3 la<strong> hip\u00f3tesis de una causa mec\u00e1nica<\/strong>, y se pens\u00f3 tambi\u00e9n que la oclusi\u00f3n del paciente podr\u00eda de alg\u00fan modo favorecer o no favorecer la tendencia a mantenerse esa parafunci\u00f3n. Los precontactos y las interferencias oclusales parec\u00edan favorecer la ocurrencia de episodios de rechinado nocturno. (4) <strong>Posteriormente, esa correlaci\u00f3n qued\u00f3 desmentida por diferentes estudios<\/strong> y se demostr\u00f3 que el patr\u00f3n oclusal del paciente no guarda correlaci\u00f3n con la incidencia del bruxismo. (1, 5)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Estr\u00e9s y factores psicol<em>\u00f3<\/em>gicos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>El estr\u00e9s y los factores psicol\u00f3gicos se consideraron como un aspecto importante en la etiolog\u00eda del bruxismo<\/strong>. Algunos estudios iniciales evidenciaron una mayor activaci\u00f3n de los m\u00fasculos masticadores durante el sue\u00f1o durante periodos de mucho estr\u00e9s. <strong>Otros, sin embargo, demostraron que esa asociaci\u00f3n era v\u00e1lida en un porcentaje muy reducido de la poblaci\u00f3n<\/strong>. S\u00ed se comprob\u00f3 que, tanto en adultos como en ni\u00f1os, los individuos conscientes de rechinar suelen ser m\u00e1s ansiosos, agresivos e hiperactivos. (6)<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Hip<em>\u00f3<\/em>tesis actual<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda m\u00e1s reciente sobre las causas del bruxismo se basa en el papel del sistema n<strong>ervioso central<\/strong> aut\u00f3nomo como origen de las actividades oromandibulares durante el sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El papel de los neurotransmisores<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>La primera evidencia de que el rechinado de los dientes pod\u00eda estar relacionado<\/strong> con un neurotransmisor se deriva de un informe de caso en el que a un paciente afectado de Parkinson se le administr\u00f3 levodopa, un precursor de la catecolamina, para combatir el rechinado. (7)<\/p>\n\n\n\n<p>Partiendo <strong>de la hip\u00f3tesis de que la noradrenalina podr\u00eda tene<\/strong>r un papel como elemento causal, se realizaron diferentes estudios sobre el uso de la clonidina y del propanolol (8, 9) y se observ\u00f3 que la clonidina, adem\u00e1s de reducir la activaci\u00f3n simp\u00e1tica a nivel card\u00edaco que precede a la actividad r\u00edtmica muscular masticatoria (ARMM), reduce tambi\u00e9n los episodios de bruxismo nocturno. <strong>La clonidina, sin embargo, no est\u00e1 indicada para el tratamiento del bruxismo<\/strong>, ya que provoca una marcada hipotensi\u00f3n matutina.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Microdespertares durante el sue\u00f1o y activaci\u00f3n motora<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>Algunos estudios han demostrado que los episodios de bruxismo nocturno tienen<\/strong> una duraci\u00f3n que va de los 3 a los 10&nbsp;segundos, llevan asociado un aumento de la actividad cerebral y card\u00edaca y provocan un r\u00e1pido aumento del ritmo card\u00edaco (taquicardia)&nbsp;(10). Durante el sue\u00f1o, cada hora se producen aumentos transitorios de la actividad cerebral y card\u00edaca y del tono muscular, entre 8 y 15 microdespertares (1).<\/p>\n\n\n\n<p>La mayor\u00eda de los episodios de bruxismo se producen durante el sue\u00f1o ligero (no&nbsp;REM); solo el 10&nbsp;% se produce durante las fases REM.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Signos y s\u00edntomas <\/strong>(11)<\/h2>\n\n\n\n<p>Los s\u00edntomas del bruxismo pueden ser:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Rechinado de los dientes acompa\u00f1ado de un ruido caracter\u00edstico<\/li><li>Dolor en la ATM<\/li><li>Dolor en los m\u00fasculos masticadores y cervicales<\/li><li>Cefaleas temporales matutinas<\/li><li>Hipersensibilidad de los dientes<\/li><li>Excesiva movilidad de los dientes<\/li><li>Cansancio y calidad deficiente del sue\u00f1o<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Los signos del bruxismo pueden ser:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Desgaste anormal de los dientes (carillas)<\/li><li>Lengua festoneada<\/li><li>L\u00ednea blanca a lo largo del plano oclusal<\/li><li>Recesi\u00f3n gingival<\/li><li>Presencia de toros maxilares y mandibulares<\/li><li>Aumento de la actividad muscular (registrable con polisomnograf\u00eda)<\/li><li>Hipertrofia de los m\u00fasculos maseteros<\/li><li>Reducci\u00f3n del flujo salival<\/li><li>Fractura de dientes y\/o de reconstrucciones y\/o de rehabilitaciones prot\u00e9sicas<\/li><li>Restricci\u00f3n de la apertura de la boca<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tratamiento<\/strong> (3)<\/h2>\n\n\n\n<p>Actualmente no existe un tratamiento eficaz contra el bruxismo. Existen enfoques que pueden limitar las consecuencias perjudiciales de esta parafunci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La estrategia debe basarse siempre en una modificaci\u00f3n de las conductas<\/strong> que permita al paciente estar m\u00e1s relajado. Se puede actuar sobre la dieta, informar al paciente sobre la parafunci\u00f3n y sugerirle diferentes t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n. Hay que precisar que no existe evidencia cient\u00edfica que avale decantarse por ninguna t\u00e9cnica en particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente, el tratamiento m\u00e1s habitual es el uso de placas oclusales (superiores o inferiores) que permitan evitar posibles interferencias, proteger los dientes que rechinen entre s\u00ed y relajar los m\u00fasculos masticadores. <strong>Para fabricar la placa oclusal, habr\u00e1 que tomar una impresi\u00f3n<\/strong>, la cual debe ser muy precisa, incluir todos los dientes y no presentar distorsiones para evitar movimientos involuntarios de determinados elementos. En muchos casos, para hacerlo todo correctamente, tambi\u00e9n habr\u00e1 que facilitarle al t\u00e9cnico el registro oclusal de la placa, sobre todo en lo relativo al espesor. <strong>Sin embargo, no existen evidencias de que el uso de estos dispositivos permita tratar el bruxismo propiamente dicho<\/strong>. El bruxismo en s\u00ed seguir\u00e1 produci\u00e9ndose, pero con la placa oclusal se podr\u00e1n evitar los efectos m\u00e1s destructivos sobre el sistema masticatorio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Algunos experimentos farmacol\u00f3gicos que estudian el tratamiento del bruxismo desde un punto de vista central est\u00e1n dando resultados prometedores<\/strong>. Existen f\u00e1rmacos que act\u00faan sobre el sistema nervioso central y que se han demostrado eficaces para reducir la frecuencia de los episodios de bruxismo. <strong>En cualquier caso, la falta de literatura cient\u00edfica que avale ese enfoque y los posibles efectos secundarios<\/strong>, a\u00fan desconocidos, hacen que ese enfoque farmacol\u00f3gico no sea de primer orden para el tratamiento del bruxismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En conclusi\u00f3n, a d\u00eda de hoy, tras un diagn\u00f3stico correcto de bruxismo, habr\u00e1 que orientar al paciente desde un punto de vista conductual para limitar la frecuencia de los episodios<\/strong>, adem\u00e1s de usar una placa oclusal para evitar las posibles consecuencias perjudiciales de esa parafunci\u00f3n sobre el sistema masticatorio.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\"><li>Lavigne, G. J., Khoury, S., Abe, S., Yamaguchi, T., &amp; Raphael, K. (2008). Bruxism physiology and pathology: an overview for clinicians. Journal of oral rehabilitation, 35(7), 476-494.<\/li><li>De Laat A, Macaluso GM. Sleep bruxism as a motor disorder. Mov Disord. 2002;17(suppl.):S67\u2013S69.<\/li><li>Klasser, G. D., Rei, N., &amp; Lavigne, G. J. (2015). Sleep bruxism etiology: the evolution of a changing paradigm. J Can Dent Assoc, 81, f2.<\/li><li>Ramfjord SP. Bruxism, a clinical and electromyographic study. J Am Dent Assoc. 1961;62:21-44.<\/li><li>Lobbezoo F, Naeije M. Bruxism is mainly regulated centrally, not peripherally. J Oral Rehabil. 2001;28(12):1085-91.<\/li><li>Laberge L, Tremblay RE, Vitaro F, Montplaisir J. Development of parasomnias from childhood to early adolescence. Pediatrics. 2000;106(1 Pt1):67-74.<\/li><li>Winocur E, Gavish A, Voikovitch M, Emodi-Perlman A, Eli I. Drugs and bruxism: a critical review. J Orofac Pain. 2003;17(2):99-111.<\/li><li>Huynh N, Kato T, Rompr\u00e9 PH, Okura K, Saber M, Lanfranchi PA, et al. Sleep bruxism is associated to micro-arousals and an increase in cardiac sympathetic activity. J Sleep Res. 2006;15(3):339-46.<\/li><li>Huynh N, Lavigne GJ, Lanfranchi PA, Montplaisir JY, de Champlain J. The effect of 2 sympatholytic medications \u2014 propranolol and clonidine \u2014 on sleep bruxism: experimental randomized controlled studies. Sleep. 2006;29(3):307-16.<\/li><li>Reding GR, Zepelin H, Robinson JE Jr, Zimmerman SO, Smith VH. Nocturnal teeth-grinding: all-night psychophysiologic studies. J Dent Res. 1968;47(5):786-97.<\/li><li>Murali, R. V., Rangarajan, P., &amp; Mounissamy, A. (2015). Bruxism: Conceptual discussion and review. Journal of pharmacy &amp; bioallied sciences, 7(Suppl 1), S265.<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El bruxismo es una parafunci\u00f3n que desde siempre ha despertado gran inter\u00e9s entre los dentistas, ya que muchos de sus efectos se producen a nivel intraoral, pero la mayor\u00eda de sus causas hay que buscarlas fuera de la boca. 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